Autor: Adrià Reina
Bioware lanza la segunda entrega de una trilogía
cibergaláctica.
Uno de los ases en la manga que Microsoft guardó para su
Xbox 360 fue la trilogía Mass Effect, pactada con premeditación y resultado de los buenos resultados obtenidos por las obras de Bioware
en su anterior sistema, Jade Empire y las dos entregas de Knights of the Old Republic (inspiradas en el universo Star Wars). La primera entrega de
Mass Effect salió al mercado hará cosa de dos años, para X360 y PC, un título que asombró y que quemó a fuego en las retinas de miles de jugones
unos personajes, un universo y una historia memorables, además de demostrar, una vez más, que Bioware es una desarrolladora seria, con talento y, en
definitiva, de lo mejorcito hoy en día. Ahora, tenemos el placer de recibir con los brazos abiertos la secuela de esa nueva IP cibergaláctica, en la
que Shepard vuelve como protagonista carismático (no hacen falta pelos engominados y trajes a lo visual para lograrlo) acompañado de un equipo
humano competente, desarrollado y vital para el desarrollo del juego, en esta ocasión casi todo ha mejorado.
Entrando en materia y dando por
supuesto que todos habéis disfrutado de la primera entrega (si solo jugáis a Wii Sports Resort deberíais visitar otra páginas web), decir que en este
Mass Effect 2, como ya hemos dicho, tomaremos el papel de Shepard nuevamente, esta vez renacido de la mano de El Hombre
Ilusorio, un enigmático personaje que actuá a modo de dios, tanto por devolvernos a la vida como por ser quien nos guía en esta ocasión. Este
personaje además es el mandamás de Cerberus, una organización pro-humana que no esta nada bien vista por la comunidad cibergaláctica... en todo
caso, sus motivaciones son acabar con las abducciones que se están produciendo en las colonias humanas por parte de los Recolectores (nuevos
enemigos), algo que además de inquietar a ese gran hombre también inquieta a nuestro personaje, por lo que se unirá a la causa, según él porque le
interesa, según otros ojos porque actúa a modo de títere aunque, sea cual sea el porque, veremos como ahora Shepard es un personaje mal visto, más
oscuro, cuya moralidad se pone en duda. De todas maneras, seguirá estando bien acompañado, incluso de una preciosidad como Miranda (la que
podéis ver en la imagen de más abajo y que está inspirada en la fémina Yvonne Strahovski, de carne y hueso), que toma el papel de co-protagonista y de
objetivo de todo jugón a tener sexo con ella (aunque serán más con las que podremos congeniar, siendo en este aspecto el juego más avanzado que su
predecesor, ya que podremos cenar con las féminas, tener roces... son más picantonas y difíciles vamos)... si eres chica, bueno, supongo que también
puedes congeniar con chicos...o no, no lo se, no he intentado semejante cosa.

Ya entrando en
la mecánica de juego, damos con uno de los principales defectos de esta secuela, y es que ahora todo toma un tono más a modo de fases, más repetitivo,
más pautado... recuerdo que en el primer Mass Effect todo se desarrollaba más fluido, no se vislumbraba tan claramente la estructura de este, sino que
simplemente se explicaba una historia (más elaborada y cinematográfica por cierto, aunque la de esta secuela presume de mayor profundidad y madurez) y
a la vez se vivía de una forma natural que giraba por inercia. Ahora en cambio damos con la necesidad de recolectar a un equipo competente para
completar el reto final, lo que se traduce en misión tras misión en la que hemos de patear el culo a centenas de hordas enemigas para, finalmente,
poder rescatar al miembro de la tripulación que deseamos. Además todas las fases son del mismo tipo, acción a raudales; vale que solemos dar con un
par de personajes que nos cuentan algo, pero vamos, poca cosa, lo suyo es avanzar y disparar a desdén... vamos, que tiene tufo a Gears of War
(excelente juego por cierto), pese a que siempre nos quedará el viajar por placer, por chalar, por conocer personajes (todos ellos muy bien
desarrollados, mejor que en el pasado) y, de paso, obtener misiones secundarias.
Esta predominación de la acción no es que sea algo negativo,
pero si más lo debe conocer el jugón, y es que desde mi punto de vista Mass Effect 2 tiene mucha más acción que rol, ya que además se han
suprimido elementos de este tipo, simplificándose la personalización y optimización del personaje a la vez que nuestro inventario pierde utilidad (ya
no hay Mako, hay menos armas y, en general, menos ítems), lo que también repercute en el aspecto de los escenarios, ahora algo más vacios aunque más
sorprendentes, pues, el aspecto visual ha mejorado, siendo Mass Effect 2 uno de los títulos más punteros en este aspecto (que cuenta además con una
ambientación soberbia) de lo que va de generación. Desafortunamante los pesados tiempos de carga persisten, un lastre del formato óptico y en
el que los chicos de Bioware han preferido no indagar para, en vez de eso, dedicarse a mejorar lo que realmente importa. Siguiendo con lo técnico
decir las expresiones faciales siguen a un excelente nivel, así como las voces (en inglés eso sí, aunque llega traducido al español).
De
los escenarios ya hemos dicho que están algo más vacíos (en lo referente a objetos con los que interactuar, no en cuanto a decoración) pero que lucen
aún mejor que dos años atrás, lo que nos lleva a hablar ahora sobre la exploración de mundos, la que a menguado significativamene debido a la
supresión del Mako, toda una decepción y es que muchos esperábamos que este aspecto fuera en aumento, es decir, poder visitar todo rincón con total
libertad, sin caminos prefijados. Eso si, tanto las misiones secundarias, como los planetas y galaxias presentes siguen dando mucho de que hablar,
algo que nos asegura horas y horas de juego más allá de la trama principal (que es sustancialmente más extensa que la de su predecesor). También decir
que todo lugar visitable sigue vivo, muy vivo, y aunque los personajes con los que podemos hablar siguen siendo unos concretos, podemos decir que sus
diálogos han mejorado y que, en general, ahora todo tiene un tono más adulto y profundo, además que en muchas ocasiones vemos como estos se remontan
al pasado, dos años atrás, lo que da la sensación de conexión entre las dos entregas disponibles de la saga (más allá del poder comenzar partida
con el savegame del primer Mass Effect, comportando esto algunos cambios al presente dependiendo nuestras pasadas acciones).

Por otro lado, el sistema de combate ha mejorado notablemente, ahora podremos recargar las armas,
cubrirnos de forma solvente (aunque a veces el sistema falla, muy puntualmente), interactuar con elementos explosivos del escenario y, como novedad
también, dar ordenes básicas a nuestros dos acompañantes de turno, algo que particularmente solo he usado en una ocasión (el tutorial). Sin duda
en lo referente a acción esta secuela a mejorado y mucho (el anterior era un poco soso en este aspecto), lo que parece ha comportado también ese
desarrollo más lineal de la aventura, lo que limita los elementos roleros antes citados como la exploración.
Vamos, que Mass Effect 2 rompe
ligeramente con lo presentado en el primer capitulo de la saga, menos rol, menos exploración, menos historia, pero más acción, más emociones y, desde
un punto de vista práctico, más horas de juego. Aunque desde nuestro punto de vista esta segunda parte es inferior, no en aspectos tecnicos ni tampoco
debido al rumbo tomado (sigue siendo una opción valida), sino por la experiencia de juego, que es más repetitiva y menos sumersiva (aunque en este
aspecto sigue siendo un título superado por muy pocos), y es que el primer Mass Effect puso el listón muy alto... pero vamos, quizás también es
positivo este cambio, ya se sabe que las secuelas demasiado continuistas aburren.
Mass Effect 2, un juego que para nosotros es desde ya un
clásico, una obra audiovisual que va más allá del concepto de videojuego, una de las experiencias interactivas más completas y memorables que jamás
hemos disfrutado.
Nota: 9
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